Engañosa calma donde se oculta el caos

NIURKA CRUZ RAMOS

"Las figuras humanas llevadas a un lienzo tienen el alma dormida pero que determinados ruidos pueden sacarlas de su quietud y convertir el mundo en un caos"

Lola Millás

Para el artista plástico resulta muy difícil tratar de expresar con imágenes las múltiples interpretaciones que se desprenden de una literatura visual cargada de imágenes placenteras, edulcorantes, bellas, sensibles y al mismo tiempo vestirlas con la aureola de mensajes muy recurrentes en los días que vivimos, donde el desorden, el descontrol, el desenfado, la intolerancia revolotea sobre nuestras cabezas.

 

La obra de Alberto Sautúa, quien expone desde hoy a las cinco de la tarde, en el hotel Melía Cohíba de la capital cubana, nos lleva a transitar por los caminos donde hay que ser mediático entre lo que nos complace observar y lo que quieren expresar sus discursos. Ha transitado en el tratamiento de la figura humana sin distinción de género, desde la descomposición de la misma, hasta la definición de un estilo muy particular. Recordamos sus cuerpos mutilados, el acento sobre los órganos de los sentidos y el corazón como el centro rector de la síntesis humana.

Definición, evolución, metamorfosis, simbiosis, son palabras que definen el ahora del pintor. La mujer, sinónimo de fertilidad, creación, amor, paz, es la protagonista acompañada o no con la mariposa, insecto que transpira, mutación, libertad, delicadeza y fragilidad.

El excelente dominio de la paleta y el oficio de Sautúa es: ternura, poesía, lírica, música, y lo expresa con trazos y colores fuertes, seguros, dominantes.

¿Qué y hacia donde miran esas mujeres? Es en este momento donde comienza el caos, la espiral, el abismo de lo desconocido que nos hace meditar que es lo que hay mas allá de esa profunda línea definitoria virtual que une el principio y el fin, el bien y el mal. La cosmogonía del ser, la naturaleza, la supervivencia y la siempre engañosa calma con que se oculta el caos.

 

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